Los Domésticos de la Fe
No veo una Biblia destinada al mundo ni mucho menos como espada para blandir sobre las espaldas de los pecadores. Si ella es espada, será para separar nuestra alma caída del predominio que ejerce sobre nuestro espíritu desde que nacemos en pecado, a fin de que nuestro espíritu sea liberado, y no para dividir la sociedad entre buenos y malos, pecadores y santos, derechistas e izquierdistas, calvinistas versus arminianos.
La gran mayoría de los "cristianos" usa la Biblia para el mundo. Poco la usan para que Dios, el autor, y Su Palabra, su hablar les sirva a ellos primero, y en segundo lugar a la Iglesia, para finalmente servir al mundo.
Cuando la leen, lo hacen más pensando en los pecados del otro, y en el mundo en que viven, y me pregunto: ¿Si tanto ven pecados en la gente, desde su prójimo tal vez también "cristiano" hasta todos cuantos se les cruza en la vida, por qué no se van de aquí?
Pero Dios amó tanto al mundo, que envió a su único Hijo a morir por la gente de este mundo, así que no atribuyo tanto a las personas caídas en sus pecados, corrupción y perversión sus contradicciones, sus desvíos, su perdición e confusión, como a una interpretación gravemente equivocada de Dios y Su Palabra. En otras palabras, son nuestros íconos teológicos los principales responsables de este caos.
Por otro lado, partamos del Principio. Dos libros del Apóstol Juan inician con la palabra "principio". En el Evangelio "principio se refiere a la eternidad pasada, o sea, el principio cuando aún no existía el tiempo. Ya en la primera carta del mismo Juan la mención es al principio del tiempo. Así que, em ambos casos, EL PRINCIPIO DE LA BIBLIA está en el Nuevo Testamento.
Jesús afirmó repetidas veces que el Antiguo Testamento hablaba de Él, hasta la misma Ley mosaica. Y si hablaba de Él, hablaba también de la Iglesia, Su Cuerpo. Si prestamos mucha atención a todo lo que Cristo vindica de Él en el Antiguo Testamento, descubriremos que son cuatro los requerimientos que hace: Él mismo, la Iglesia, la Palabra de Dios y el Espíritu.
Pero hay otros fundamentos cristianos que también el Antiguo Testamento sienta como playa de aterrizaje y despegue, y el Nuevo Testamento ofrece el espacio de su vuelo, como "El Evangelio" y "La Gracia".
Cuando Dios me ha revelado el Plano Eterno de Dios elaborado en la eternidad pasada, descubro que nada, em absoluto, existe ni existirá sin que no provenga de ese plan. Siendo así, La Iglesia cumple un propósito central en el plan, por lo que tener en cuenta en todo a "LOS DOMÉSTICOS DE LA FE", no puede ser apenas una opción o estímulo, sino que es una obligación.
¿Por qué el Cristianismo [Catolicismo-Protestantismo] está tan perdido y confuso, y como Sal a perdido su sabor y como Luz ha dejado de alumbrar? Porque se ha prdido la noción del PLANO DE OBRA que la Divina Trinidad elaboró y lanzó, tanto que la Reforma Protestante fue tan solo un momento de rebelión "DOMÉSTICA", una pelea entre hermanos, irrelevante para el mundo. Aunque, en la época, fue ella la que influyó en la Política y no como ahora alrevez. Señal que la mismísima Reforma empeoró, el Cristianismo falló, y las distintas corrientes teológicas son las principales culpables de su fracaso.
La Teología de la Productividad, como bien dice la definición, piensa en dar frutos de vida; producir, y ejercer una fertilidad espiritual de CASA, FAMILIA tal, que nuestra MADRE, la Iglesia, vuelva a ocuparse de sus hijos, de su hogar, tanto en amar, como en disciplinar. Y el mismo Dios "comenzaría el juicio en estos postreros tiempos, por SU CASA, La Iglesia, y este es otra característica de nuestro hacer Teología, inquebratable e indefectiblemente.



